sábado, 2 de enero de 2010

UN CUENTO MUY REAL EN SU TIEMPO... (L.S.D)

KNOC-KNOC TOCANDO LAS PUERTAS DEL INFIERNO.

El sabía a lo que iba. Con cada paso su existencia se hacia mas insignificante para este mundo y con cada bocanada de aire la existencia de este mundo se hacia mas pequeña para él.
Sentía como el sudor lo mojaba al llegar a la esquina, contó mentalmente el dinero moneda por moneda, seguidamente repasó los acontecimientos que lo llevaron a ir a ese lugar, a recurrir a esas personas sepultadas en el pasado.
Un pasado que tuvo que desempolvar.
Llegó el momento…y aceleró el paso. Cuando por fin llego al “2020”, como él lo llamaba en sus maldiciones y pesadillas, tocó la puerta y abrió una criatura de unos 13 años pies descalzos en un piso negro de mugre. Preguntó que quería al tiempo que se acomodaba el calzón dentro de sus pantaloncillos de lycra .
Le iba a decir a quien buscaba, pero antes de pronunciar su nombre el y ella aparecieron dándome las bienvenidas.
Sentí mi perdición con el abrazo de El y el beso de ella… selló todo.
Me hicieron pasar a su pieza, las otras habitaciones eran de otras familias y todas juntas eran un antro de pasta base. Precisamente el quería entregarse después de 24 meses a la oscuridad de la noche. Cuando por fin llegaron a la habitación ellos se preocuparon de mantener durmiendo al “Crió” ( le llamaban así) Contemplé como aquel ángel de luz podía dormir, tan mágicamente hermoso en aquella oscuridad. Me hicieron un guiño mientras preparaban la guillotina y ellos se sumergieron en el vació. Me invitaron a la oscuridad y si bien es cierto titubié, pero acepte mi suerte.
Los tres en el mismo Apocalipsis como en el pasado, en ese entonces yo era el verdugo, ahora estamos recostados en un colchón fumando sangre.
En la oscuridad infinita de la habitación
En la oscuridad infinita de nuestras maldiciones
Sólo yo buscando la luz.
Sólo yo tratando de respirar
Hasta que por fin deje de luchar
Y no pude rechazar preparar el segundo gillotinazo.


GOURANGA SEVA DAS 2004

No hay comentarios:

Publicar un comentario